Mailbox, ¿de verdad merece la pena tanta espera?

Mailbox

Mailbox es un nuevo gestor de correo electrónico para iPhone que promete revolucionar la manera en que recibimos, organizamos y mandamos los emails desde nuestro iPhone. Una aplicación que durante los últimos días está dando mucho que hablar, pero que sin embargo, hasta ahora son muy pocos los usuarios que realmente han podido disfrutar de ella. ¿Os gustaría probarla? Pues, ¡a ponerse a la cola!.

A día de hoy creo que la mayoría de vosotros ya habréis oído algo sobre Mailbox. Bien porque hayáis recibido un tweet en vuestro timeline, porque os la haya recomendado un amigo, o porque sigáis varios blogs de temática Apple y hayáis leído alguno de los muchos posts que ya se han escrito sobre ella. Pero imaginemos que no ha sido así y que esta es la primera vez que oís hablar de esta aplicación: MAILBOX.

Yo, @ManuAjamil, comenzaría mi post hablando de todas las funcionalidades de esta novedosa app, de sus principales características, del por qué es una aplicación que creo que destaca sobre las demás, etc, etc… Sin embargo, en esta ocasión no lo voy a hacer ya que el fin principal de escribir este artículo no es para hablar sobre la aplicación en sí, sino para tratar una estrategia de marketing que tanto y tanto está dando que hablar.

Hasta ahora estábamos acostumbrados a descargar del App Store aplicaciones de pago o gratuitas. ¿Es gratis? ¡Pues me la descargo sin dudarlo y si no me gusta ya la borraré!. ¿Que es de pago? Entonces primero me leo las reseñas, valoro su precio y si me convence pues la pago. Pero ahí se quedaba la cosa… Lo malo es que cuando nos cambian los esquemas y nos obligan a hacer las cosas de manera diferente a la que estábamos acostumbrados a hacer, aparecen los problemas.

Mailbox

Mailbox es una aplicación para iPhone que promete revolucionar la manera en que gestionamos nuestro correo electrónico, pero que sin embargo, nos obliga a tener que esperar días (incluso meses) a poder llegar a probarla. ¿Y por qué? Pues muy sencillo, para poder ofrecer una mejor experiencia a sus usuarios y asegurarles un servicio fluído y sin caídas ni problemas parecidos. O al menos eso es lo que dicen los chicos de Orchestra.

Yo no digo que eso no sea cierto, pero me gustaría añadir algo más. ¿Os acordáis de cuando salió Facebook? ¿Y de Tuenti? ¿Qué tenían estas dos redes sociales en común durante sus comienzos? Pues muy sencillo, la exclusividad. La gente se volvía loca para poder conseguir una invitación con la que poder registrarse, y porque sin ella, no podían formar parte “de la moda del momento” que es lo que eran esas dos plataformas virtuales. Pero no os engañéis, eso no es más que una compleja y estudiada campaña de marketing que consigue dar unos resultados fantásticos y hacer que la gente hable y dé a conocer tu producto de manera gratuita a una cantidad innumerable de gente.

¿Por qué os decidisteis a descargar Mailbox? En mi caso fue porque recibí un tweet en mi timeline que ponía: “I just reserved my @mailbox. Have you reserved yours?” seguido de un enlace a su página web.

Ahora pensad, ¿cuántas aplicaciones que hayamos descargado del App Store han hecho algo así? Yo creo que más bien pocas. ¿Cuántas aplicaciones os habéis descargado para ver una interminable cuenta atrás y no poder hacer absolutamente nada con ellas? Y lo peor de todo, ¿cuánta publicidad habéis hecho a @mailbox tras haber descargado la app? Del estilo: ¡ya sólo me quedan 200.000 usuarios por delante de mí para poder utilizarla! Y captura de pantalla al canto…

Pues a eso mismo me refiero, a que estamos ante lo que yo llamaría como un nuevo “caso de estudio” para ver el comportamiento de los usuarios de aplicaciones y conocer un poco más hasta dónde están dispuestos a llegar para conseguir algo. Esto es lo bueno de este mundillo, que realmente cada día está cambiando y aprendemos cosas nuevas.

No quiero entrar en la polémica de si el haber hecho esta táctica es perjudicial o beneficiosa para la empresa. Eso es una opinión personal de cada uno de vosotros que me gustaría ver reflejada en los comentarios que hay al final de este post. A donde quiero llegar es a la estrategia que han seguido estos desarrolladores, y a lo que han conseguido con ella.

¿Alguna vez os habríais imaginado el poder congregar a tantos miles y miles de usuarios para poder utilizar vuestra app? Sinceramente, creo que es para quitarse el sombrero…

Y hasta aquí mi pequeña reflexión. Como todavía me quedan 250.087 personas por delante, me tendré que conformar con leer los comentarios y tweets de todos aquellos de vosotros que ya hayáis podido utilizar Mailbox para saber si realmente “merece la pena tanta espera“.